Casi todos los hogares del mundo tienen un bote para almacenar la basura
que en ellos se produce. Imaginemos la cantidad de basura que producimos, si
tomamos en cuenta cada casa, escuela, vecindario y comunidad en el país.
El problema de la basura es un problema mundial. Implica la producción de miles de toneladas diarias que necesariamente ocuparán un espacio físico. El dilema es que la cantidad de basura crece y el espacio no. Una verdad evidente es que esas crecientes cantidades de basura dañan nuestro ambiente. El aire es afectado por los gases producidos en la descomposición de los desechos; los suelos, por la filtración de sustancias tóxicas contenidas en la basura; el agua, cuando las sustancias filtradas alcanzan los mantos o cuando los desechos tóxicos son vertidos directamente en ríos y drenajes.
La basura es todo material considerado como residuo o desecho y que se necesita eliminar. Es producto de las actividades humanas y no necesariamente debe ser producir malos olores, ser repugnante o indeseable, pues todo dependerá de su origen y composición. Es importante diferenciar los residuos de los desechos.
Los primeros pueden ser reutilizados o reciclados, en tanto que los segundos, requieren ser tratados y dispuestos de forma tal que no generen impactos ambientales indeseables. Por eso se ha dicho que la “Basura es un Tesoro”, porque muchos de sus materiales pueden ser reutilizados o reciclados.
CLASIFICACIÓN DE LA BASURA.
De acuerdo con su composición, y de manera general, la basura está conformada por materiales orgánicos, inorgánicos y peligrosos:
De acuerdo con su composición, y de manera general, la basura está conformada por materiales orgánicos, inorgánicos y peligrosos:
* Orgánicos: de origen biológico, que alguna vez estuvo vivo o fue parte de un ser vivo, por ejemplo: hojas, ramas, cáscaras y residuos de la fabricación de alimentos en el hogar.
* Inorgánico: de origen no biológico, industrial o de algún otro proceso no natural, por ejemplo: plástico, telas sintéticas, papel o vidrio.
* Peligrosos: todo desecho, ya sea de origen biológico o no, que constituye un peligro potencial para la salud humana o el ambiente y por lo cual debe ser tratado de forma especial. Entre ellos encontramos el material médico quirúrgico, pilas y baterías, ácidos y sustancias químicas corrosivas, entre otros.
De acuerdo con su origen, la basura puede ser:
* Domiciliaria: proveniente de los hogares y/o las comunidades.
* Industrial: producto de la manufactura o proceso de transformación de la materia prima.
* Hospitalaria: desechos que son catalogados por lo general como residuos peligrosos y pueden ser orgánicos e inorgánicos.
* Comercial: provenientes de ferias, oficinas, tiendas o negocios de comida.
Su composición puede ser orgánica o inorgánica, e incluye restos de frutas, verduras, cartones, papeles, cartones, y otros materiales de embalaje.
* Urbanos: correspondiente a las poblaciones, como desechos de parques y jardines, mobiliario urbano inservible y escombros, entre otros.
* Espacial: Objetos y fragmentos artificiales de origen humano que han sido abandonados en el espacio sideral.
La basura también se puede clasificar según el tiempo que tardan sus materiales en degradarse por la acción de los organismos descomponedores llamados bacterias y hongos. Así, los materiales se clasifican en biodegradables y no biodegradables.
* Los biodegradables se descomponen en forma natural en un tiempo relativamente corto; por ejemplo, los desechos orgánicos como los alimentos.
* Los no biodegradables no se descomponen fácilmente sino que tardan mucho tiempo en hacerlo. Por ejemplo: el vidrio tarda alrededor de 4.000 años.
MÉTODOS PARA SEPARAR LA BASURA.
Triple R: Reducir/Reutilizar/Reciclar
La “Triple R” o la “Regla de
las tres erres” - Reducir, Reutilizar y Reciclar.
La producción de basura cada
día es mayor y, si no se actúa de forma responsable, la degradación del medio
ambiente puede llegar a ser irreversible. La selección doméstica de residuos es
fundamental, pero el mejor residuo es el que no se produce, por lo que se puede
considerar que somos una pieza importante en la adecuada gestión de los
residuos urbanos.
La implantación de este
programa no evita que sigan apareciendo residuos, pero se logra que sea menor
la cantidad que deba ser gestionada mediante los métodos convencionales de
tratamiento. Por tanto, no se debe considerar como un sistema de tratamiento
final de residuos, sino como una práctica de gestión que maximiza la
recuperación de los recursos contenidos en los residuos y minimiza la fracción
que debe ser enviada a eliminación.
REDUCIR
La reducción de residuos
consiste en la toma de medidas de carácter preventivo, para disminuir la
cantidad y peligrosidad de los residuos generados.
- OBJETIVOS:
Esta reducción de residuos
tiene tres objetivos básicos:
- Revalorizar el residuo,
transformándolo en un subproducto.
- Compatibilizar la tecnología con la mínima producción de residuos.
- Consumir productos que generen la mínima cantidad de residuos.
- Compatibilizar la tecnología con la mínima producción de residuos.
- Consumir productos que generen la mínima cantidad de residuos.
- TIPOS DE REDUCCIÓN DE RESIDUOS:
La reducción puede ser:
- Reducción en el origen:
implica el desarrollo de tecnologías de fabricación “limpias” tendientes de:
ahorro de materias primas, aprovechamiento de los residuos generados y
reducción de la producción de los residuos.
- Reducción del volumen:
tanto por procedimientos de reutilización como la reducción física del volumen
por sistemas como compactación, secado,…
- CONSEJOS:
- Usar materiales con
recambio.
- Adquirir productos que estén mínimamente envueltos y promover el uso de aquellos envasados que se puedan volver a llenar.
- Evitar los productos que vengan en bandejas de plástico. Es preferible la compra de productos a granel o sin empaquetar.
- Comprar grandes cantidades (además de ser más barato, también se reduce el volumen de residuos).
- Adquirir productos que estén mínimamente envueltos y promover el uso de aquellos envasados que se puedan volver a llenar.
- Evitar los productos que vengan en bandejas de plástico. Es preferible la compra de productos a granel o sin empaquetar.
- Comprar grandes cantidades (además de ser más barato, también se reduce el volumen de residuos).
REUTILIZAR
El proceso de reutilizar se
define como la acción de volver a utilizar los bienes o productos.
- OBJETIVO:
Se basa en dar a los
materiales más de una vida útil, bien mediante su reparación para un mismo uso,
o bien utilizando la imaginación para un uso diferente.
- CONSEJOS:
- Llevar bolsa propia o carro
cada vez que se vaya a comprar, evitando así la utilización de una nueva.
- No desaprovechar el papel. Utilizar siempre las dos caras de una hoja y reutilizar las impresas por un lado, para borradores.
- No utilizar vasos, platos o cubiertos de plástico de usar y tirar.
- Usar trapos de cocina y servilletas de tela, en lugar de papel de cocina y servilletas de papel.
- No desaprovechar el papel. Utilizar siempre las dos caras de una hoja y reutilizar las impresas por un lado, para borradores.
- No utilizar vasos, platos o cubiertos de plástico de usar y tirar.
- Usar trapos de cocina y servilletas de tela, en lugar de papel de cocina y servilletas de papel.
RECICLAR
El reciclaje consiste en la
transformación de los residuos, para que vuelvan a utilizarse con su fin
inicial o para otros fines. Implica una serie de procesos industriales que,
partiendo de unos residuos originales y sometiéndolos a tratamientos físicos,
químicos o biológicos, dan como resultado la obtención de una serie de
materiales que pueden ser introducidos nuevamente en el proceso como materia
prima o como un nuevo producto.
- OBJETIVO:
La clasificación de los
residuos en el origen y la deposición en los contenedores específicos facilita
su posterior reciclaje, con lo que se consigue el ahorro de energía y materias
primas.
- LA RECOGIDA SELECTIVA:
Para que el proceso sea más
barato y más eficaz, es necesaria una separación de los residuos por los
propios ciudadanos; a esto se le denomina “separación selectiva”.
Principalmente, en las calles
existen cuatro tipos de contenedores donde depositar los residuos:
Aunque actualmente, se están
empezando a ver otros tipos de contenedores, que mantienen los colores de antes
para la recogida selectiva (el amarillo para el plástico; el azul, para papel y
cartón y el verde para vidrio.), además, el gris es para la basura no orgánica
y un quinto contenedor con tapa marronrosa se destina a la recogida de la
basura orgánica, para realizar el compost.
Existen otros tipos de
contenedores específicos para la recogida de pilas, aceites vegetales,
Disckets, CDs y DVDs, ropa,… que se puede encontrar, según el municipio, en la
calle, establecimientos comerciales, centros sociales y centros escolares.
- EL PUNTO VERDE:
El Punto Verde es un símbolo que llevan los envases e indica que el
fabricante cumple la Ley de envases y residuos de envases, y colabora en la
financiación del sistema que permite, con la ayuda de los ciudadanos, la
recuperación de los envases para hacer posible su reciclado.
El Punto Verde se puede
encontrar en una multitud de productos de consumo doméstico:
-Envases de cartón y papel.
-Envases de vidrio.
- Envases ligeros (plástico, envases metálicos y envases tipo Brick).
-Envases de vidrio.
- Envases ligeros (plástico, envases metálicos y envases tipo Brick).
CUIDEMOS
NUESTRO AMBIENTE
Acciones en el hogar:
El hogar debe ser el primer sitio en el que se
inicien las acciones para controlar el exceso de basura. Se debe inculcar en la
familia, desde que los hijos son pequeños, aquellas normas educativas
encaminadas a reducir la contaminación.
De igual forma que se educa a un niño en hábitos
tan comunes como lavarse las manos antes de comer o después de ir al baño, se
le puede enseñar a tirar la basura en el sitio adecuado, considerando que cada
familia deberá practicar la separación de los desechos. Así, cuando los
pequeños crezcan, será parte de su formación conocer qué actitudes tomar
respecto de los desechos que genere. Algunas acciones importantes son:
• Aprender a comprar. Se debe adquirir únicamente
aquellos productos que realmente se necesitan.
• Aprender a escoger. Cuando se adquiera algún
producto es importante seleccionar sólo aquellos cuyos empaques puedan
reciclarse. En ocasiones cuesta más el material que sirve como envoltura que el
producto en sí, las galletas, por ejemplo, se venden en presentaciones muy
llamativas que inducen al consumo; pero, ¿realmente vale la pena pagar por una
caja costosa, que en su interior puede contener las mismas galletas que otra
marca cuya presentación sea más sencilla?
• Debe evitarse comprar productos no retornables;
esto sucede con frecuencia con los refrescos embotellados en recipientes de
plástico. En algunos productos puede encontrarse una leyenda que dice:
"elaborado con material reciclable"; esas empresas colaboran al
mejoramiento del ambiente. Si se necesita algún producto en aerosol, es
fundamental que no contenga clorofluorocarbono (CFC), pues dicha sustancia
contamina la atmósfera y destruye la capa de ozono.
• Antes de tirar algo a la basura, hay que pensar
si podría ser todavía útil para algún propósito. Esta acción se conoce como
reutilizar, y significa darle uso a lo que de otro modo se convertiría en
basura. Se pueden reutilizar cajas, bolsas, envases de plástico y vidrio,
etcétera.
• Separar la basura de acuerdo con su origen y
depositarla en diferentes recipientes.
• La basura de origen orgánico puede servir para
preparar compost casero, que es un excelente fertilizante para abonar el jardín
o las plantas.
• Mientras haya basura en casa, se debe mantener en
botes perfectamente cerrados.
• Depositar la basura en los camiones recolectores
o en los lugares destinados para ello.
• No arrojar ni dejar basura en la calle, parque o
jardines.
• No quemar la basura, su combustión contamina la
atmósfera.
• Barrer la calle y si se tiene perros, no permitir
que su excremento permanezca en la vía pública.
Acciones en el colegio
• En las escuelas también debe separarse la basura
al tirarla. Si no se realiza esta práctica, se debe comentarlo con las
autoridades escolares para que se distribuyan botes que permitan hacerlo.
• No desperdiciar papel. Una hoja debe utilizarse
por ambos lados. Si por alguna razón se echó a perder, puede servir para anotar
recados o practicar operaciones matemáticas.
• Comprar sólo los útiles escolares necesarios,
aprovechar los cuadernos viejos para hacer borradores, o bien, para hacer un
cuaderno nuevo con las hojas limpias de los útiles del ciclo escolar pasado.
• Preparar los alimentos del recreo en casa,
evitando así el consumo excesivo de alimentos "chatarra" en el
colegio ya que, además de ser menos sanos, generan más basura.
• Aprovechar el tiempo libre reutilizando basura.
• Formar equipos de trabajo para informar a la
comunidad escolar los problemas y soluciones referentes a la basura.







